Cada cual en su momento, le respondieron a Vidal, Aldo Aravena y Darío Menna no hablan desde un libreto, sino desde el sentido común. Y eso, en política, vale más que cualquier comunicado conjunto.
Hay decisiones que dicen mucho sobre cómo un intendente entiende su rol. La que tomó Darío Menna esta semana en Río Turbio no es la más ruidosa, ni la más visible desde lejos, pero es de las que tienen consecuencias concretas en la vida cotidiana de cientos de familias que trabajan para que el municipio funcione.
Hay que decirlo con todas las letras, aunque duela la torpeza de algunos. No son cincuenta años del golpe. Son cincuenta años de la lucha del pueblo argentino por la memoria, la verdad y la justicia. No es un detalle semántico. Es la diferencia entre honrar a las víctimas y honrar al horror.
Hay fiestas que no son simplemente fiestas. Hay celebraciones que nacen del suelo que las sostiene, que tienen raíces más profundas que una grilla de artistas o un programa de actividades, y que dicen algo verdadero sobre quiénes somos y de dónde venimos. El Festival de la Lenga y el Cóndor Andino es una de esas celebraciones. Y la manera en que se organiza dice tanto como lo que se festeja.
Así lo manifestó la responsable del área de deportes municipal Vanesa Villagrán durante una emotiva ceremonia durante las colonias de vacaciones. El Municipio de Río Turbio va en proporción ascendente en este sentido y marcando récords y sumando calidad.
El intendente Aldo Aravena respondió con firmeza a los agravios del diputado Garrido, dejando en claro que no se puede representar a Santa Cruz votando a favor de Milei y en contra del pueblo. En medio del ahogo financiero provincial, Aravena gestiona con autonomía y compromiso.
El gobierno nacional avanza en el desmantelamiento del INTA, una institución clave para el desarrollo productivo del país. Mientras crece el rechazo social, en la Patagonia, Santa Cruz, y la cuenca se alzan voces que advierten sobre el impacto territorial de esta ofensiva.
El Decreto 366/2025 impone restricciones migratorias que contradicen la historia, los derechos constitucionales y los tratados internacionales. Desde la Cuenca Carbonífera, la respuesta es clara: sin integración no hay ciudadanía plena ni soberanía real.
El gobierno de Javier Milei no está jugando. Está rompiendo el Estado. Y lo está haciendo con sistematicidad, desde adentro, con ayuda de quienes ya ni lo disimulan. En este contexto, hablar se vuelve un acto de resistencia, y romper el silencio es una forma de construir comunidad.
Aunque el gobierno provincial destaca una suba en los fondos de mayo, los datos revelan una caída real y un reparto desigual. Río Turbio y 28 de Noviembre vuelven a quedar relegados en un esquema que ahoga el desarrollo local.
Entre anuncios positivos y decisiones que duelen, la semana deja en evidencia dos modelos en disputa: uno que construye futuro, y otro que recorta presente.
El Departamento de Espacios Públicos distribuyó tierra en distintos sectores urbanos para mejorar la adherencia y prevenir caídas ante las bajas temperaturas.
El Centro Integrador Comunitario albergó una jornada de debate y concientización impulsada por la UNPA sobre el acceso, el uso responsable y el cuidado de este recurso esencial.
El gobierno local concretó la provisión de ropa de trabajo para los operarios de las diferentes dependencias con el objetivo de optimizar las condiciones laborales.
La Secretaría de Ambiente local y el Consejo Agrario Provincial coordinaron un operativo de mantenimiento en el sector de Mazaruca tras detectar árboles caídos.
El Centro de Día El Árbol albergó la segunda edición de Sustancias Sin Filtro, una propuesta municipal destinada a brindar herramientas de prevención y cuidado de la salud.