
Villagrán: "Las colonias de vacaciones son un derecho"

Vanesa Villagrán eligió las palabras justas cuando dijo que "las colonias municipales son un derecho, un derecho a jugar, aprender, a divertirnos, a ser amigos". No habló de programas sociales ni de asistencia. Habló de derechos, que es otra cosa, que es reconocer que cada pibe de Río Turbio merece tener acceso a lo que otros tienen sin pensarlo dos veces.
La funcionaria municipal a cargo de deportes lo dejó claro durante la apertura de las colonias, en una ceremonia que tuvo más de emotiva que de protocolar. Porque cuando decenas de chicos se juntan a jugar, a aprender, a hacerse amigos, lo que está pasando ahí es mucho más que recreación. Es justicia social en movimiento, es el Estado poniendo el cuerpo donde tiene que estar.

"Cuando las oportunidades no son las mismas, es ahí donde el estado municipal tiene que estar presente y dar la igualdad para todos", dijo Villagrán, y ahí está el punto. Las colonias municipales son ese territorio donde se achican las distancias, donde el pibe del barrio de arriba y el del barrio de abajo comparten la misma pileta, el mismo juego, la misma risa. Donde nadie pregunta de dónde venís sino si querés jugar.

Río Turbio viene creciendo en esto. Los números lo muestran, los récords de participación lo confirman, pero sobre todo se nota en la calidad de lo que se ofrece. No se trata de juntar pibes para que estén entretenidos mientras los padres trabajan, aunque eso también sea importante. Se trata de construir una política pública que entiende que el deporte, la recreación y la inclusión son herramientas de transformación.
"Nosotros como políticas públicas continuaremos apoyando el deporte, la recreación, la inclusión", prometió la funcionaria. Y agregó algo que define el espíritu de lo que está pasando en Río Turbio con las colonias: "Somos promotores sociales". No asistencialistas, no benefactores. Promotores. Gente que impulsa, que genera oportunidades, que cree que el Estado puede ser motor de cambio.

Por eso Villagrán pidió un aplauso, "un fuerte, fuerte aplauso" para todos los que estaban presentes en esa apertura. Porque cada colonia que funciona, cada chico que participa, cada familia que confía a sus pibes a estas propuestas municipales, es parte de algo más grande. Es la construcción de una comunidad que entiende que los derechos se ejercen, que la igualdad se construye y que el juego, ese derecho tan básico y tan olvidado, es también una forma de decir que acá nadie sobra, que todos tienen lugar.

Las colonias de vacaciones de Río Turbio son eso. Un derecho en acción, una apuesta por la inclusión y una certeza de que cuando el Estado se hace presente donde tiene que estar, las cosas cambian.

















