
28 de Noviembre a 50 años del 24M
Mirada Sur
La jornada arrancó con un minuto de silencio por los treinta mil desaparecidos. Ese vacío sonoro duró apenas unos segundos, pero en él cupo medio siglo de historia.
La ceremonia se trató de un acto por acto y palabra por palabra, un ejercicio activo de memoria frente a los intentos de negacionismo que en estos tiempos llegan desde las propias instituciones del Estado nacional.
Mario Castillo, jubilado y militante de larga trayectoria, fue uno de los primeros en tomar la palabra y lo hizo desde un lugar que pocos pueden reivindicar, el de quien vivió la resistencia en la profundidad de la mina. Recordó, mencionando a compañeros como Cristian Villagra y Juan Pablo, que la verdad sobre lo que ocurría en el país circulaba entre mates en los pabellones de obreros y en las galerías subterráneas, donde cada relato de detención o desaparición alimentaba la conciencia de quienes escuchaban. La dictadura llegó hasta ahí abajo también, aunque no con sus grupos de tareas sino con el miedo y el silencio que intentó imponer sobre todo.
Castillo trajo consigo algo más que su testimonio. Donó al acto un pañuelo de Hebe de Bonafini, y la historia de ese objeto vale contarla. En 2011, durante la presentación del monumento a Néstor Kirchner en la Plaza de Mayo, Castillo le entregó a la dirigente de las Madres su casco y su lámpara de minero, dos objetos que Hebe lució ante la prensa internacional. A cambio, recibió el pañuelo blanco. Al entregárselo al concejal Nicolás Chacón, Castillo fue directo en su condición; que la pieza sea exhibida públicamente y no quede, dijo con todas las letras, "fondeada en los cajones". Y antes de retirarse del micrófono, lanzó su lectura del presente sin anestesia: "Lamentablemente estamos pasando y transitando por un gobierno nacional que prácticamente los está llevando a los jubilados y a la población en un problema grandísimo."

Pedro, otro vecino jubilado, aportó un análisis que fue un poco más lejos en la caracterización política. Vinculó la represión del 76 con los intereses de las oligarquías conservadoras y señaló la complicidad cívico-militar, eclesiástica, empresarial y mediática que ejecutó el Plan Cóndor, un dispositivo diseñado para aniquilar a una generación entera que se oponía a la entrega del país. Sobre el presente fue contundente, calificó al presidente como un "mesiánico libertario estafador", y cerró con una advertencia que fue también una promesa: "No hay olvido ni perdón y estén donde estén los iremos a buscar, pero no con las armas de fuego. Lo vamos a ir a buscar con las armas que nos brinda la democracia."
El concejal Nicolás Chacón protagonizó uno de los momentos más recordados de la jornada cuando rompió el protocolo y se dirigió a la sala mirando directamente a los vecinos, sin papeles, sin distancia. Trazó un paralelismo entre el programa económico de la dictadura y el presente, señalando que las políticas de Martínez de Hoz guardan una similitud que inquieta con las que hoy implementa el ministro Caputo. Rescató la figura de Elia Espen, a quien le secuestraron a su hijo cuando tenía 27 años, la misma edad que el propio Chacón, y cuya casa fue asaltada de manera tan violenta que le dejó una pérdida permanente de audición. Citó a Estela de Carlotto para definir al amor como el motor de toda búsqueda, y repudió con énfasis las declaraciones del vicegobernador de Santa Cruz que cuestionaron la cifra de los treinta mil. Como respuesta a ese negacionismo, mencionó el reciente hallazgo de doce cuerpos enterrados en La Perla, Córdoba, como prueba de que la búsqueda sigue siendo urgente y necesaria. Su cierre fue una interpelación directa a cada persona presente: "Tómense dos segundos de reflexión y piensen, ¿qué hubiese pasado si ese hijo era yo? ¿Qué hubiese pasado si ese nieto, esa nieta era yo?"

Yanina Rihl, a cargo de la Intendencia, ofreció un discurso de corte institucional que fue al hueso en una distinción que a veces se pierde en el debate público. Dijo que no es lo mismo la violencia entre partes que la violencia ejercida por el Estado, que el Estado no es un actor más sino quien debe garantizar los derechos de todos. Vinculó esa reflexión con las actividades que la comunidad realizó durante la semana previa, donde bordados y pinceladas funcionaron como herramientas para plasmar la memoria y los sentimientos colectivos. Y cerró con una definición que no dejó lugar a interpretaciones: "El Estado que desaparece a su gente es una herida que no cierra si no hay justicia."
El cierre artístico estuvo a cargo de la Escuela Municipal El Shehuen, que conmovió a los presentes con un cuadro en homenaje a la fecha. La puesta combinó la coreografía con una atmósfera sonora que sacudió la sala; la voz de Jorge Rafael Videla leyendo el Comunicado N° 1 de la junta militar, contrastada con el testimonio de una Madre de Plaza de Mayo que relataba la búsqueda de su hija, desaparecida con cinco meses de embarazo. Los acordes de "Los Dinosaurios" de Charly García y de "Sobreviviendo" de Víctor Heredia marcaron el final de la ceremonia en el Chango Quino.

Pero la jornada no terminó ahí. Los presentes se trasladaron hacia la Casa de las Juventudes Miguel Ángel Román, donde las actividades continuaron. Porque en 28 de Noviembre, el 24 de marzo no es una fecha que se agota en un acto; es una práctica que se sostiene en el tiempo.
Treinta mil detenidos desaparecidos; presentes, ahora y siempre.





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28 de Noviembre17/03/2026











