Con rastros de nieve sobre el suelo de la Cuenca y un frío que no pide permiso, la comunidad de Río Turbio se congregó este 24 de marzo en la Plazoleta Nunca Más. A medio siglo exacto del inicio de la dictadura más sangrienta que registra la historia latinoamericana, el aire gélido contrastó con el calor de una memoria colectiva que se niega a la intemperie del olvido. El acto central fue presidido por el intendente Darío Menna, pero lo que se vivió allí difícilmente pueda reducirse a una ceremonia oficial. Fue, en todo caso, un manifiesto colectivo. Una forma de decir, otra vez, que el olvido no es una opción.